La rosa de Sant Jordi eres tu

La rosa de Sant Jordi ets tu

"Sant Jordi", es una festividad única en todo el mundo, típica de un pueblo orgulloso de su entidad propia: Catalunya. No, los catalanes no hemos descubierto nada que los demás pueblos no sepan... Pero puedo decir que me siento orgulloso por la muestra de unidad a lo largo de toda la festividad, el 23 de Abril. Todo un pueblo se levanta motivado, con una gran sonrisa, paseando por las Ramblas de Barcelona, o cualquier otra calle, de esa ciudad, u otra ciudad como Girona, Tarragona, Lleida o pueblos como Terrassa, Blanes, o Ripoll. Todos dirigiéndonos a la multitud de paradas, donde por 2, 3, 4 o incluso más euros podemos adquirir una rosa, buscando la más bonita, una que sea única y que difiera de las demás, pues pensamos que la persona que recibirá la rosa será alguien especial, y deseamos que ella se sienta abrumada, si... Así que podemos regalar 1 rosa dentro de una cajita de cristal, o 12 rosas, e incluso lo entregarán a su domicilio... Mirad, no deseo cuestionar si regalamos 1 o 12 rosas, ya sea de color rojo, azul, amarilla o dentro de una caja de cristal, con un fantástico lazo. Pero si me gustaría que cerráramos los ojos unos momentos, y miráramos dentro de nosotros, y darnos cuenta de que en nuestro interior hay la verdadera rosa, la que nos hace sentirnos vivos cada día, dándonos placer, y descubrimos que somos realmente especiales. Esta es la verdadera y única rosa, el amor que nos tenemos, por eso cuando ofrezcamos la rosa de "Sant Jordi", estamos haciendo un verdadero feedback de amor, de amistad, de generosidad, de respeto, de humildad, de... Alegría de hoy, un mañana de felicidad.

Cuando hay amor, no hay rosas que difieran de los demás, somos las personas que hacemos del momento, algo especial, y la rosa es solo un bello instrumento, de presente, que hace que junto a la otra persona vivamos el AQUI Y AHORA, para mostrar que dentro de nosotros hay un regalo del universo, que puede ser en forma de beso, abrazo, y que nos abre nuestra parte más emocional, anulando por unos momentos la parte racional.

Por eso, al cerrar los ojos, dibuja tu rosa, la misma que regalarás, ponle forma, ponle color, ponle belleza, pero sobretodo ponle vida, ponle tu toque único y personal, y obsequia ahora esa rosa llena de felicidad... TU FELICIDAD.

¿Quieres saber cuál es tu ángel de la guarda?

Descúbrelo gratuitamente
AQUÍ